Miguel Barnés: Pintura y Escultura

 

 


El brillo de cada uno de tus días

Estas son palabras, ahora apresuradas, que abren el sentimiento más cercano a una persona admirable.

A un humanista: de los inconformistas; a un libre pensador: de los coherentes; a un buscador, viajero: de los incorregibles; a un socio: de los fieles; a un idealista: de los que se trabajan los sueños...

Estas son palabras, ahora apresuradas, que abren el sentimiento más cercano a un creador.

Crear, inventar, imaginar, proyectar, planificar, volar... ésa ha sido la impronta de Miguel Barnés toda su vida. Bajo esos cánones ha transcurrido toda su existencia. Siempre con la sonrisa abierta, sin titubeos ni redondeces. De cara. Visto así, hoy, sin esta despedida repentina, es como si hubiera partido con el macuto de pinceles y atriles hacia Burkina, hacia Tinduf, Bosnia, la India... hacia Berlín, tan cerca ahora de todos nosotros Berlín cuando se habla de Miguel. ¿Y si se hubiera quedado allí?.

No es nada figurativa esta jugada estratégica, inventada ahora. Nada imposible estos desafíos propios de la impotencia. Miguel va y viene. Le siguen las artes plásticas, cada vez más identificadas con él. No es casual el disparate. Miguel viaja ahora con lo mejor de su cosecha. Está en un momento dulce, el mejor que le hayamos conocido. Su última exposición en el Santa Cruz de Toledo es soberbia, la de Elche de estos días, la de Casas Ibáñez este verano con José Luis Serzo. Sí, Barnés es también The Welcome, el bienvenido; y allá donde vaya siempre será The Welcome. Lo saben muy bien quienes han convivido con él cada minuto de su vida, Silvia, Ana, Javier, Proco, Feli, Juan...toda su familia, toda su familia de sangre; y también la de la esencia de vivir en la que muchos que le conocimos sentimos. Miguel es uno de los nuestros y por eso andamos como andamos, jodidos. En todo este sinsentido permanecerá, no obstante, la tarjeta de identidad que describe a todos los creadores: él estará siempre con nosotros, con cualquier amante de las artes, lo veremos cada día, lo disfrutaremos cada día... es lo que tienen esos seres superiores llamados artistas. Gracias Miguel, por el brillo de cada uno de tus días.

30.12.11 
JUAN ÁNGEL FERNÁNDEZ
en La Verdad